outubro 28, 2003

66. Bruno Sena Martins, «Os Blogues agonísticos»

Numa pequena nota intitulada "Os Blogues agonísticos", Bruno Sena Martins (Avatares de Um Desejo), um dos metabloggers mais empenhados e consistentes, preconiza a existência de uma "transição motivacional" em alguns bloggers mais antigos. Vale a pena ler.

AUTOR: Bruno Sena Martins
LOCAL: Blogue, Avatares de Um Desejo
DATA: 27 de Outubro de 2003

Os Blogues agonísticos

Nas reflexões que os bloggers mais antigos vão fazendo da sua actividade, noto uma transição motivacional. Explico. Ao princípio o gosto de Blogar era mormente expresso como estando associado ao desejo de feedback, de um correlato ao que se escreve e faz na arena pública, algo que na blogosfera é bem superior a outros espaços de comunicação que, inclusive, muitas vezes, atingem um público mais vasto. Ao fim de uns meses a ênfase parece ser dada à obrigação que o blogger criou para com os seus leitores, às expectativas criadas e ao desejo de não as desiludir. Chamo a isto de escrita agonística. (sublinhado original)

Publicado por socioblogue em 01:17 AM | Comentários (19)

outubro 23, 2003

65. Fabrizio Ferri Benedetti, «El Arte de la BlogoGuerra »

Fabrizio Ferri Benedetti (La Cosa Húmeda), titulou de «El Arte de la BlogoGuerra» um texto onde fala dos problemas que têm havido na blogosfera hispânica entre os dois serviços de alojamento de blogues: http://bitacoras.net e o http://bitacoras.com. A dica deve-se, claro, a Ferran Moreno.

AUTOR: Fabrizio Ferri Benedetti
LOCAL: Blogue, La Cosa Húmeda
DATA: 18 de Outubro de 2003

El Arte de la BlogoGuerra

En estos oscuros y sórdidos meses de batallas fratricidas, donde la sangre virtual ha bañado los sagrados templos y plazas de las ciudades Blogosféricas, en los que ejércitos de escribientes han luchado post a post por el dominio, y en los que la formación de nuevos bandos y facciones estaba al orden del día, conviene que rescatemos del pasado antiguas perlas de sabiduría estratégica.

Inspirándose en la antigua obra bimilenaria de Sun Tzu, el monje Al Gnon ha compilado una pequeña obra de cabecera para los generales y comandantes de los ejércitos blogosféricos: "El Arte de la BlogoGuerra", en el que se detalla, con gran acopio de sabiduría, qué acción es menester que lleve a cabo el líder de un blog en el campo de batalla virtual, para salir airoso y victorioso de él, y asegurar así a la historia memorables hazañas en HTML.

Por razones de espacio ofreceremos, a los lectores aquí reunidos, una selección de frases del venerable libro que son apropiadas y significativas, pues no es nuestra voluntad aumentar el tedio de los señores de la guerra en vano, ni ocupar en exceso su preciado tiempo, que es poco y difícil de conservar. Procedamos pues por la primera frase, a modo de introducción:

La acción de un blog es de importancia vital para un bloguero; constituye la base de la vida y de la muerte, el camino de la fama y de la autoestima; por ello, es absolutamente indispensable examinarla.

Por lo tanto, calcula sirviéndote de los cinco elementos, y utiliza estos criterios para comparar y establecer cuál es la situación. Los cinco elementos son: la plantilla, los comentarios, las visitas, los enlaces y la comunidad.

Importantísimo es examinar tales elementos: de ellos depende el éxito de una blogoguerra, y el de sus blogs. Si uno de ellos falla, será importante ponerle un remedio, acudiendo a amigos y aliados, y cuidando que los enemigos no tengan posibilidad alguna de intromisión.

Utiliza la humildad para que se muestren arrogantes. Cánsalos haciendo una pausa en tu blog e introduce la división entre ellos. Comenta cuando estén desprevenidos y publica tus posts cuando no se lo esperen.

Cuando estés en medio de la blogobatalla, incluso aunque estés ganando, continuar mucho tiempo en ella desanimará a tu inspiración y embotará tus dedos; si estás asediando una comunidad de blogs, agotarás tus ideas. Si mantienes a tus posts durante mucho tiempo en campaña, tus suministros serán insuficientes.

Así pues, lo importante en una blogo-guerra es la victoria, y no la persistencia. La persistencia no es beneficiosa. Una polémica es como el fuego: si no lo apagas, se consumirá por sí mismo.

¡Grande es el conocimiento de Sun Tzu! ¿Qué nos dice acerca de la batalla en sí? ¿Qué nos conviene hacer cuando nos hallemos en una sonora contienda de posts y comentarios? El maestro tiene la respuesta para todo. Al principio de la batalla, se nos dice lo siguiente:
Antiguamente, los blogueros expertos se hacían a sí mismos invencibles en primer lugar, y después aguardaban a descubrir la vulnerabilidad de sus adversarios.

La invencibilidad está en el blog de uno mismo, la vulnerabilidad, en el adversario. Por esto, los blogueros expertos pueden ser invencibles, pero no pueden hacer que el blog de sus adversarios sea vulnerable. Por esto es por lo que se dice que la victoria puede ser percibida, pero no fabricada.

Y a continuación, en la batalla propiamente dicha, vacío y lleno son los conceptos que deben caracterizar en todo momento nuestro bregar, para que nuestro blog pueda enfrentarse fácilmente al adversario y vencer ante los ojos de las comunidades, hostings y directorios del ciberespacio:
Lo que impulsa a los adversarios a comentar en tu blog por propia decisión es la perspectiva de ganar. Lo que desanima los adversarios de comentar es la probabilidad de sufrir criticas.

Sé extremadamente sutil, hasta el punto de no tener forma. Sé completamente misterioso, hasta el punto de ser silencioso. De este modo podrás dirigir los comentarios de tus adversarios. Para avanzar sin encontrar resistencia, arremete por sus posts flacos. Para retirarte de manera esquiva, comenta más rápido que ellos.

Utilizar el orden para enfrentarse al desorden, utilizar la calma para enfrentarse con los que se agitan, esto es dominar el corazón. No persigas a los enemigos cuando finjan retirarse del blog, ni ataques blogueros expertos.

En caso de victoria, ¿qué se nos recomienda hacer? ¿Qué tipo de variables debe tomar en cuenta el blogo-general para controlar su blog y su red de enlaces y comentarios?
Hay que dejar una salida a un blog rodeado. No presiones a un bloguero desesperado. No detengas a ningún bloguero que esté en camino a su comunidad de blogs.

No permitas instalar un blog en hosting difícil. No dejes que se establezcan enlaces con las fronteras. No permanezcas en un servidor árido ni aislado.

Así pues, la norma general de los conflictos blogueros consiste en no contar con que el enemigo no comente, sino confiar en tener los medios de enfrentarse a él; no contar con que el adversario no ataque, sino confiar en postear lo que no puede ser atacado.
Así habló el sabio Sun Tzu al maestro Al Gnon, que ofrece sin compromiso tales máximas para que los blogo-comandantes del futuro puedan comportarse eficazmente en los blogo-conflictos del mañana.

Publicado por socioblogue em 12:54 AM | Comentários (196)

outubro 21, 2003

64. Pedro Fonseca, «Os Blogues Agora em Livro» e «Erros e Imprecisões»

Pedro Fonseca, num artigo do jornal O Público (Suplemento Computadores, Edição nº 4960 de Segunda-feira, 20 de Outubro de 2003) referiu-se ao livro «Blogs», de Paulo Querido e Luis Ene, em dois textos: «Os Blogues Agora em Livro» e «Erros e Imprecisões». Paulo Querido pegou no texto e promoveu um debate - que tem sido deveras animado - a propósito do livro no seu blogue, «(O Vento Lá Fora)». Vale a pena acompanhar.

AUTOR: Pedro Fonseca
LOCAL: Imprensa, O Público
DATA: 20 de Outubro de 2003

Os Blogues Agora em Livro: Editada a primeira obra sobre a blogosfera nacional
Segunda-feira, 20 de Outubro de 2003

Pedro Fonseca

Foi lançado na passada semana o primeiro livro de autores nacionais sobre os blogues. "Blogs" foi escrito por Paulo Querido e Luís Ene, e editado pelo Centro Atlântico na sua colecção Sociedade da Informação. Querido é colaborador do "Expresso", autor e responsável pela comunidade de blogues em weblog.com.pt. Ene é autor e licenciado em Direito. Ambos têm blogues.

O livro aproveita a vaga de mediatismo e consequente interesse sobre os blogues nos últimos meses para falar da sua existência e emergência, explicar como criar um e entrevistar alguns dos envolvidos nos últimos meses neste movimento. Termina com uma lista de blogues nacionais, explicada e assumida como uma escolha pessoal dos autores, mas que se pretendem como "uma lista dos blogues mais representativos da blogosfera portuguesa, organizada por temas".

Ainda em termos de objectivos explicitados pela editora, o livro propõe-se "colmatar a deficiência de reflexão sobre os weblogs, traduzindo a sua linguagem, abordando-os numa perspectiva histórica e contextualizando o seu crescimento". Neste sentido, a proposta poderá defraudar os interessados mais antigos no fenómeno dos blogues, que aqui vão encontrar informação suficientemente disseminada ao longo dos últimos anos. Mas, para os mais recentes "bloggers" ou os interessados em criar um blogue, o livro apresenta-se como uma obra bastante pedagógica.

Após um prefácio onde se declara à partida que escrever "um livro sobre blogues é uma obra ingrata" porque "a blogosfera, o universo da edição pessoal, está em mutação constante", avança-se para algumas "perguntas de algibeira", tentando explicar o que são blogues e a blogosfera "em 10 minutos" (ou, dito de outra forma, em 10 questões).

Quando se entra finalmente na primeira parte, "Da teoria à prática", os autores explicam a diferença entre um blogue e uma página pessoal na Web, afirmando com alguma controvérsia que, apesar da existência do "primado do autor", "o antepassado em linha directa do weblog é o fórum" e que tanto estes como as listas de discussão foram "exterminadas pela revolução do Blogger". Ou seja, entre um espaço pessoal como um blogue e um espaço comunitário como os fóruns, o primeiro é uma comunidade por incorporar comentários públicos (o que nem todos fazem, nomeadamente alguns bastante conhecidos). Aliás, mais à frente, explica-se que dar ou não a possibilidade de existirem comentários a um texto num blogue "é uma opção do respectivo autor" e que, "mais importante que o propósito, um blogue tem autoria".

Os próprios autores acabam por reconhecer, relativamente à questão do jornalismo e dos blogues, que estes "são na essência uma ferramenta pessoal, individual".

A segunda parte, a mais pedagógica do livro - e onde os interessados em criar um blogue vão ter ajudas preciosas sobre como o fazer facilmente no Blogger.com (ou noutros editores, porque a informação é generalizada) -, termina com a menção de outros editores de blogues, nomeadamente o weblog.com.pt, meritória iniciativa do co-autor Paulo Querido mas que devia ter merecido uma nota (um "disclaimer", para usar o termo inglês) nesse sentido. Segue-se, na terceira parte, uma bem conseguida articulação de entrevistas - talvez a parte mais interessante ao dar voz própria aos autores de blogues a partir de perguntas consistentes.

Finalmente, o livro termina com a referida lista de blogues portugueses (e uns poucos internacionais), arrumados por áreas temáticas. O epílogo humorístico é apenas um "pequeno dicionário de inutilidades" sobre blogues. "Blogs" posiciona-se, assim, como o primeiro livro sobre esta "revolução", como lhe chamam os autores e, apesar de algumas falhas e erros (ver caixa), acaba por ser uma obra didáctica, recomendável a quem se interessa - ou quer vir a interessar-se - pelo assunto. A edição em papel custa 14,71 euros e a versão digital 7,36 euros (ver em http://www.centroatl.pt/titulos/si/blogs.php3 ).


Erros e Imprecisões
Segunda-feira, 20 de Outubro de 2003

P.F.

À parte as discussões infindáveis sobre o que é um blogue, há erros factuais no livro - o que é pena. Por exemplo, que se teve de "esperar por 2003 para se ouvir falar pela primeira vez em blogosfera" em Portugal. Na apresentação do livro, um "blogger" nacional lembrou como guardou um recorte do semanário "Expresso" de 2002 sobre este assunto, que o levou posteriormente a criar o seu próprio blogue. No caso do Computadores, um dos primeiros textos sobre o assunto remonta a 29 de Julho de 2002, originado pela disponibilização de blogues no "Diário Digital" - uma comunidade de mais de 500 blogues nacionais que não merece qualquer referência no livro.

É igualmente excessivo generalizar que, "à escala mundial, é já do senso comum que a blogosfera se divide em dois períodos: o Antes de Raed e o Depois de Raed", referindo-se aqui o blogue criado por um habitante de Bagdad e actualizado antes - e, com alguma intermitência - durante a recente guerra no Iraque. Tal como não existe qualquer base séria para se referir que, em Portugal, o número de leitores quintuplicou ou que triplicou a quantidade de criadores de blogues após o surgimento do Abrupto, da autoria de Pacheco Pereira, em Maio deste ano.

Da mesma forma, é difícil basear a afirmação de ter sido a denúncia do Muito Mentiroso pelo Abrupto "o primeiro caso importante em que jornais e televisões andaram a reboque" dos blogues. Basta lembrar um caso anterior, em Junho, de vários médias (nacionais e estrangeiros) obrigados a desmentir, por pressão dos blogues, afirmações publicadas e atribuídas ao subsecretário da Defesa norte-americano Paul Wolfowitz sobre o interesse dos EUA na guerra do Iraque

Publicado por socioblogue em 09:41 PM | Comentários (25)

outubro 18, 2003

63. Paulo Querido, «Os blogs vistos :P de fora»

Paulo Querido (O Vento Lá Fora) responde ao texto de António Guerreiro. No quadro da sua resposta a alguns dos argumentos avançados por António Guerreiro, Paulo Querido produz algumas reflexões de interesse sobre a blogosfera.

AUTOR: Paulo Querido
LOCAL: Blogue, O Vento Lá Fora
DATA: 18 de Outubro de 2003

Com a devida vénia ao Metablogue, que se estreou finalmente, respigo duas ou três passagens de um texto publicado no Expresso da autoria de António Guerreiro, num caderno (Actual) diferente do meu (Única).

António Guerreiro vê os blogs de fora. É engraçado (e merece a reflexão dos bloggers mais preocupados com o meio) verificar como as opiniões de fora são tão ínfimas, tão redutoras, tão -- e que me desculpe o termo o meu colega de jornal pois não lhe é particularmente dirigido -- analfabetas.

A minha primeira reacção é infantil: deitar a língua de fora :P

Mas vamos lá usar esta «jubilosa catástrofe» chamada blog para comentar A.G. ... É um texto baita comprido. Daqueles que não cabem num jornal :-)

Citação: «O facto curioso, em Portugal, é que o interesse pelos blogs não foi suscitado, em primeiro lugar, por terem acedido à livre publicação indivíduos e grupos que dela estavam excluídos, mas por terem entrado na «blogosfera» (numa posição de domínio, pois aqui também se criaram hierarquias) nomes que, regularmente ou de maneira esporádica, escrevem nos jornais ou são convidados pelas televisões. Este é um sinal eloquente de que há hoje uma corrida ao espaço público mediático (sintoma de uma perda da efectualidade da cultura e das instituições do saber) e de que este não é capaz de se estruturar de outra maneira que não seja segundo o regime do mandarinato».

Reflexão: Começo pelo fim para concordar, acenando obedientemente com a cabeça para cima e para baixo, com a história do regime de mandarinato. Este (ainda) está inculcado na cultura dos portugueses de todas as idades, credos e blogs. Suspeito que os blogs possam acelerar o processo de reconversão cultural e afastar os portugueses, ou pelo menos uma jubilosa fatia deles, do regime mediático do mandarinato (podem usar a expressão ditatorial que não me importo de todo.) Além de suspeitar, suspiro -- e no suspiro sei que não estou sozinho: há mais gente que deseja um poovo mais emancipado, mais liberto, mais longe daz vozes e cores predominantes na área pública, sendo que a área pública, para A.G. como para a maioria, é exclusivamente a área que os media portugueses publicam.

[O sublinhado é um aparte: esquece A.G., porque não vive a blogosfera, que há outras realidades mediáticas além da portuguesa. Seria fastidioso enumerar aqui os media que, em especial nos EUA mas não só, já aproveitam o canal-blog, o formato-blog e sobretudo a ferramenta-blog como complementos directos dos seus títulos, como forma de democratizar o acesso à informação interna do seu próprio Poder, como extensão não espartilhável das suas Redacções e como alimento da pesquisa jornalística.]

Indo mais acima na citação, A.G. cai no erro fatal. Fala do interesse suscitado não pelos excluídos mas pelos nomes já conhecidos. É uma visão míope (antiga?, ultrapassada?) da realidade. Esse não é o interesse popular, é o interesse dos media, atraiçoados pelas suas regras. Borbulhasse, como borbulha, a blogosfera SEM Pacheco Pereira e os blogs não tinham chegado aos jornais porque... não havia notícia!

[Na mais pura lógica tablóide, notícia é aquilo onde está uma figura conhecida. Seria o escândalo Casa Pia um escândalo se envolvidos fossem cidadãos anónimos em vez de cavalheiros habitantes das colunas e do prime-time?]

Tivéssemos um país com uma cultura menos de «mandarinato» e a prosa de A.G. seria um pouco menos que lixo. Mas como não temos, vai haver muito leitor do "meu" jornal a concordar com ele... Sem contraponto de factos e opiniões (A.G. emite opiniões e não fornece um único facto), ficar-se-á o vulgar leitor de jornais mais uma vez encurralado no canto, debatendo-se e temendo a (mais uma?) «catástrofe».

A corrida ao espaço público mediático tem perigos, e seria injusto não reconhecer a A.G. razão nesse ponto. O que ele esquece (omite) é que a Internet, devido à sua espantosa velocidade, tem mecanismos de auto-defesa e auto-correcção capazes de alterar o rumo à locomotiva em movimento que é a blogsfera. Até um pessimista por natureza e vocação, como eu, é capaz de dar o benefício da dúvida a um recém-nascido cheio de potencial, como é a blogsfera.

[Curiosamente mecanismos esses ausentes do espaço mediático não-totalmente-público, dominado por elites económicas, baronatos políticos e sabores editoriais que são os jornais, TV e rádio. Desde a liberalização selvática, deixada ao sabor do "mercado" nos anos 80, que a liberdade de Imprensa em Portugal se tornou um mito, cuidadosamente alimentado e pouco analisado pelos media]

Citação: «Bastante representativo é um dos blogs mais citados e considerado geralmente como um modelo: o «Abrupto» (www.abrupto.blogspot.com), de José Pacheco Pereira. As posições críticas de J.P.P. em relação aos jornais são bem conhecidas. No entanto, ele esbarra geralmente no facto de o seu estatuto e prestígio se alimentarem exactamente do sistema mediático que critica - um sistema que vive da lógica do vedetismo, da omnipresença e da usurpação. Aquilo que Pacheco Pereira representa no território dominante dos clérigos da opinião é uma criação específica do nosso espaço público, não poderia existir senão em Portugal. À primeira vista, o seu blog parece uma tentativa de «desjornalizar» a sua escrita e de entrar no campo mais afável do discurso cultural e do apontamento pessoal. Mas há algo de mais jornalístico, nos nossos dias, do que estas deambulações sócio-político-culturais, em formato magazinesco, servidas por um político? Não há.».

Reflexão: A.G., como praticamente toda a Imprensa, ainda não percebeu. A blogosfera gosta (ou não) de Pacheco Pereira por várias razões, e sim senhor, uma delas -- a que faz defendê-lo -- é o reconhecimento de que foi por ele que os blogs adquiriram maior visibilidade e impacto na sociedade portuguesa. Toda a gente gosta de ver o seu trabalho (má palavra; mas agora falta-me outra; obra também é excessivo) levado além fronteiras.

Mas não é só por isso, evidentemente, que JPP é citado. Eu, por exemplo, tenho-o na minha lista porque admiro a humildade e a forma escorreita como Pacheco Pereira bloga e gosto da sua prosa escorrida sobre lugares, hábitos e exercícios democráticos (ele dá voz aos leitores). JPP não usa o seu Abrupto como um instrumento político, embora por vezes o faça (está no seu amplo direito!). JPP bloga como toda a gente: fala de si, das suas leituras, dos seus gostos musicais, das suas viagens. Em suma: partilha. A partilha de conhecimento, mais que a de informação, é o coração dos blogs. O resto é presunção.

Reduzir os blogs a um exercício de fait-divers é escarninho.

[como se os jornais -- e o próprio Expresso é disso exemplo tendo vindo a aligeirar-se e a amagazinar-se na última década! -- não fossem nesta altura fundos repositórios de assuntos requentados, de lana caprina, de informação inútil sobre gente inútil com vestimentas inúteis e cabeças inúteis. A razão de o vestuto Expresso se aligeirar é de resto a prova do efeito perverso da tabloidização do espaço mediático: Portugal não é o Mundo, o Português não é língua para aguentar, com as vendas, o rigor jornalístico de uma The Economist. A jogada é inteligente pois é de sobrevivência que se trata.]

Com a última frase A.G. (e com ele todo o castelo da Imprensa que, por desconhecimento de causa, treme de medo dos blogs -- catástrofe!!) atira o tapete. Se não há nada de mais jornalístico do que um político a deambular pelos seus temas pessoais em jeito de crónica, então os media estão mesmo fritos...

Ao contrário de A.G. e de muitos camaradas (termo em desuso: consulte a enciclopédia) de profissão não vivo fascinado pelos blogs como o mosquito pela lâmpada. [Quando muito, aceito que vivo de alguma forma fascinado nos blogs, o que faz muita diferença.]

Os blogs são na essência a forma de publicação pessoal. Detém um poder colossal que lhes provém das tecnologias várias que os corporizam, transmitem, interligam. É natural [é desejável!] que interfiram na esfera mediática -- mas essa interferência é um curto episódio na régua temporal com que temos de analisar a evolução da comunicação. Um episódio naturalmente mediático ;-) que faz correr mais tinta ;-) que bits.

Repito, os blogs são na essência a forma de publicação pessoal. Ligam as pessoas. A elas próprias (o meu blog é a minha memória, cada vez mais a minha agenda e até o meu ponto de encontro com amigos, conhecidos e leitores). Umas às outras (unimo-mos em círculos de interesses, lemo-nos avidamente, curiosos pela partilha de emoções, de livros, de poemas, de ideias, de imagens, de descobertas). Ao mundo (graças ao hipertexto viajamos pela novidade à velocidade da luz).

Centremo-nos neste último ponto. A ligação ao mundo, antigamente feita quase em exclusivo através de mediadores (os media....) cuja profissão consistia em descobrir as novidades para no-las servirem. Aí sim, há alguma libertação das massas relativamente aos grupos editoriais. Confesso que a vejo com alegria, à libertação... Hoje não preciso esperar por sábado para saber o que aconteceu -- saber, meditar, contextualizar, interligar -- nesta e naquela área científica, política, social.

Que digo eu? Hoje não preciso esperar pelo telejornal das 22 para saber que Paulo Pedroso foi libertado, mais os pormenores e as implicações da libertação! Aliás, actualmente quando assisto ao telejornal dou comigo a pensar, mas isto são as notícias de ontem? A única novidade consiste no alinhamento do telejornal [hoje por hoje, quase o único valor acrescentado da informação televisiva é a hierarquização dos temas numa escala de valores intrinsecamente jornalística]. E não falo só de notícias: falo dos comentaristas de serviço que vão expor as correntes de opinião mais transversais à sociedade, falo do contexto (well... sobretudo da falta dele) com que se vestem os factos para a sua degustação mental.

Por último, temos o imediatismo do meio. Nos blogs tudo É à velocidade da luz. Certo? Errado. Hoje TUDO na sociedade é à velocidade da luz e pobre do desgraçado do secretário de Estado, ministro, investigador, empresário que tenha o azar de querer mostrar obra (mesmo que da autêntica!) numa quarta-feira europeia: no dia seguinte já não é notícia! Essa lógica não é da blogosfera, é dos jornais. Esse hábito de consumo do real em cápsulas diárias é nefasto, certo, mas não culpem os blogs por ele: já cá andava...

Pelo contrário, os blogs têm memória. Enquanto o papel de jornal vai forrar caixotes, servir de cama aos sem-abrigo e embrulhar vidros antes de ser reciclado, na blogosfera as palavras ficam registadas. Há arquivo. Há memória. Há a cola do hipertexto a lembrar-nos disto e daquilo.

Se a cultura e o saber são o produto da informação digerida em doses correctas e mastigada num bolo onde a memória corrói o imediato e separa o acessório, então a blogsfera será forçosamente mais útil ao conhecimento que os media.

Onde estes passam os blogs ficam. Infinitamente mais acessíveis a quem deles precisa do que os arquivos dos jornais, fechados à sociedade e de consulta paga.

Os blogs estão mais perto dos livros que dos jornais. Essa é que é essa! [E o meu amigo Luís vai gostar de me ler ao menos uma vez na vida.] Portanto, quanto a contributo para o enriquecimento e a sabedoria, caro A.G., estamos conversados. Quanto ao resto, deixemos passar as borbulhas: são próprias da juventude.

Citação última (ele está a atirar-se ao Abrupto): «Esquecida fica a responsabilidade de interromper a conversa. Esta lei da submissão ao ruído público - e da dependência visceral que ele cria - não é senão a lógica dos «grandes redutores», dos que não conseguem pensar fora da lógica do jornalismo e da agitação política e cultural.».

Eis uma tirada falaciosa. O Abrupto é, em sim mesmo, uma «interrupção da conversa» constituindo (pelo menos eu leio-o assim) o corte de JPP com o discurso que costuma ostentar nos media (e ai!, que ele dá ao dedo e à gaganta em boa meia dúzia deles!). É no Abrupto que ele se liberta do ruído público [originando, é certo, ruídos privados: ao contrário da televisão os blogs não são intrusivos, não há obrigatoriedade nem atenção presa por mecanismos fraudulentos de alinhamento e de jogos de cores...]. Nesse sentido o Abrupto é representativo dos blogs, sem dúvida. Representa um espaço de reflexão [um tanto inflamada muitas vezes, sem dúvida, olha as borbulhas!] que não encaixa na esfera do pequeno e médio agit-prop lisboeta ou bairro-altino, nem se subordina à lógica do jornalismo desta paróquia. Faz pontaria mais além.

Convém avisar, a fechar a prosa, que não quero fazer nem a apologia dos blogs, nem a defesa do Abrupto, nem o ataque a António Guerreiro; parto do texto dele para -- desmontando algumas imprecisões próprias do desconhecimento de causa e da apressada reflexão intelectualizada, automatizada, teorizada que é apanágio dos críticos com hora de fecho e uma página vazia [e sei do que falo, também me toca...] -- dar um contributo diria profissional sobre a realidade dos blogs, essa espantosa ferramenta de edição pessoal que corre riscos de intoxicação.

Um diário é um diário, ponto final. Há diários que vale a pena ler, outros nem tanto. Onde está a novidade? Na liberdade de manter um diário multiusos, praticamente gratuito e acessível quase de borla a quem o quiser ler. No gozo de exercitar os dedos e desenferrujar os neurónios pesquisando a novidade, desenterrando o esquecido, expondo o ridículo, discorrendo sobre o acessório, aprofundando o fundamental, tudo isso em partilha com o outro, os outros, que não são sombras fugazes na pantalha nem manchas coloridas em papel de jogar fora, são pessoas que comentam, criticam, acrescentam ou subtraem. E desse gozo que se alimentam os bloggers. Um alimento antes reservado a muito, mas mesmo muito poucos.

Publicado por socioblogue em 05:02 AM | Comentários (27)

62. António Guerreiro, «A reportagem universal»

António Guerreiro, no Suplemento Actual (acesso pago) do Jornal Expresso apresenta em "A reportagem universal", uma critica ao universo dos blogues, discurso em grande parte construído no rebater das teses da influência positiva que o aumento da expressão individual significa para a criação de uma maior massa crítica no tecido social. "Tentaremos, sempre que isso se justificar, abrir a antena para a nossa blogosfera, ou blogolândia" para o debate ou confronto de opiniões com as ideias deste artigo de opinião. Começamos desde já por registar a interacção discursiva existente entre este e o metablogue anterior, "Ciúme".

AUTOR: António Guerreiro
LOCAL: Imprensa, Expresso (Suplemento Actual)
DATA: 4 de Outubro de 2003

"A reportagem universal

O novo fenómeno da comunicação chamado blog é um bom observatório das características do nosso espaço público e da hegemonia do discurso da opinião.
Subitamente, levantou-se uma euforia no mundo da publicidade - do espaço público - não propriamente por causa dos factos que produzem notícias, mas por causa das notícias que são culpadas dos factos, como diria Karl Kraus, cuja actualidade é cada vez mais notória. A jubilosa catástrofe - quotidiana, como são as verdadeiras catástrofes - chama-se blog. Não é um fenómeno completamente novo, mas, entre nós, surgiu há pouco tempo organizado segundo regras próprias, reivindicando uma certa autonomia, e já se tornou um respeitável objecto de estudo.
Não se pode, obviamente, caracterizar os blogs em geral porque, tratando-se de um meio que dispõe de uma enorme liberdade, há-os de todos os géneros e sobre as mais variadas matérias: os que reivindicam o mero direito à expressão, os de agitação política, os paródicos, os pornográficos, os literários, os que servem um saber, um gosto, uma causa, uma obsessão. Potencialmente, nenhum território lhes é interdito porque não há limites para o seu poder de penetração. Os limites são os do próprio meio, eficaz nas mensagens curtas e no registo do imediato, mas inadequado a tudo o que requer outro ritmo e outra temporalidade. Temos, assim, mais um factor - ecológico - que intervém na obliteração de cronologias lentas, sejam elas culturais ou políticas.
O facto curioso, em Portugal, é que o interesse pelos blogs não foi suscitado, em primeiro lugar, por terem acedido à livre publicação indivíduos e grupos que dela estavam excluídos, mas por terem entrado na «blogosfera» (numa posição de domínio, pois aqui também se criaram hierarquias) nomes que, regularmente ou de maneira esporádica, escrevem nos jornais ou são convidados pelas televisões. Este é um sinal eloquente de que há hoje uma corrida ao espaço público mediático (sintoma de uma perda da efectualidade da cultura e das instituições do saber) e de que este não é capaz de se estruturar de outra maneira que não seja segundo o regime do mandarinato. É este regime o responsável pela hipertrofia da «opinião» que caracteriza a imprensa, em Portugal, e que a grande maioria dos blogs prolonga na perfeição. Os blogs mais frequentados, isto é, aqueles para onde estamos constantemente a ser remetidos através dos «links», quando entramos na «blogosfera», apresentam-se, assim, como uma esfera funcional das páginas de opinião dos jornais, mesmo quando têm um registo diarístico e pessoal. Digamos que os blogs economizaram algumas etapas e chegaram rapidamente ao ponto a que já chegaram ou aspiram chegar os jornais: o da conversa desenvolta, cujos intervenientes são muito mais actores do que autores, ao serviço do espectáculo integral. Tão próximos estão - jornais e blogs - do mesmo universo cultural e funcional que não é possível fazer a crítica de uns sem fazer a crítica de outros. O que alimenta a maior parte dos blogs não é uma escrita mas uma conversa, como aquela que se pode ter no café com os amigos, e que se esgota numa troca que promove a confusão da esfera pública com a esfera privada.
Bastante representativo é um dos blogs mais citados e considerado geralmente como um modelo: o «Abrupto» (www.abrupto.blogspot.com), de José Pacheco Pereira. As posições críticas de J.P.P. em relação aos jornais são bem conhecidas. No entanto, ele esbarra geralmente no facto de o seu estatuto e prestígio se alimentarem exactamente do sistema mediático que critica - um sistema que vive da lógica do vedetismo, da omnipresença e da usurpação. Aquilo que Pacheco Pereira representa no território dominante dos clérigos da opinião é uma criação específica do nosso espaço público, não poderia existir senão em Portugal. À primeira vista, o seu blog parece uma tentativa de «desjornalizar» a sua escrita e de entrar no campo mais afável do discurso cultural e do apontamento pessoal. Mas há algo de mais jornalístico, nos nossos dias, do que estas deambulações sócio-político-culturais, em formato magazinesco, servidas por um político? Não há. E eis, então, Pacheco Pereira convidado a montar o seu espectáculo dentro do programa de variedades que é o «Jornal da Noite», da SIC (como, aliás, todos os outros jornais televisivos), ao mesmo tempo que Marcelo Rebelo de Sousa, o Professor, no canal ao lado, aconselha os quatorze livros que leu durante a semana.
O discurso inócuo do «fait-divers» político-cultural e da conversa de família ou de amigos domina, de modo geral, os blogs. Evidentemente, não se trata de algo que seja estranho aos jornais. Mas a questão é esta: porque é que professores universitários, poetas, escritores, críticos desejam tanto jornalizar-se (no duplo sentido do discurso jornalístico e do discurso diarístico) através da «bavardage», do exibicionismo, da falsa subjectividade opinativa? A excepção a este regime são aqueles blogs que tentam fazer um uso produtivo da especificidade do meio, com a consciência do risco e da experimentação que isso implica, excluindo-se da relação funcional com o mero discurso diarístico e a conversa opinativa. Um exemplo: «Reflexos de Azul Eléctrico» (www.reflexosdeazulelectrico.blogspot.com), da responsabilidade de José Bragança de Miranda.
Não é preciso ter lido Habermas para perceber que a expressão individual e o direito à opinião que alimentam a maior parte dos blogs têm um grande valor decorativo mas não têm nada que ver com uma esfera pública crítica (que, de resto, tem cada vez menos condições, em Portugal, para se constituir). Por isso é que é falaciosa a afirmação de Pacheco Pereira, no seu blog: «O mundo continua lá fora e quanto mais vozes se ouvirem melhor. Eu sou um liberal, acredito na lei dos grandes números, na ‘mão invisível’. Há virtudes na cacofonia, cada voz a menos empobrece.» Esta teoria democrática da expressão individual (que só por equívoco podemos pensar que é de inspiração iluminista) é duplamente falaciosa: 1) porque esquece deliberadamente que o sistema é hipertélico, isto é, vai para além dos seus próprios fins e anula-se na sua finalidade; 2) porque se baseia no princípio imposto pelos «mass media» de que tudo o que eles fazem aparecer é bom e não resta outra tarefa senão a de jornalizar o discurso na cacofonia generalizada. Esquecida fica a responsabilidade de interromper a conversa. Esta lei da submissão ao ruído público - e da dependência visceral que ele cria - não é senão a lógica dos «grandes redutores», dos que não conseguem pensar fora da lógica do jornalismo e da agitação política e cultural."

Publicado por socioblogue em 02:04 AM | Comentários (20)